jueves, 5 de octubre de 2017

Arquitectura visigoda de Castilla y León

Dos enlaces de arquitectura visigoda para completar las obras vistas en clase.






OBRAS PRERROMÁNICAS HISPÁNICAS

ARTE VISIGODO

Iglesia de San Juan de Baños, Palencia









Iglesia de Santa Comba de Bande, Ourense


 






Iglesia de San Pedro de la Nave, Zamora







La aportación más característica de esta iglesia al arte visigodo español lo constituye la síntesis arquitectónica entre la estructura cruciforme y la basilical, así como la magnífica decoración interior que también resume la iconografía utilizada en el momento. Es, en definitiva, el edificio visigodo mejor conservado que se conoce y el que mayor número de elementos constructivos y decorativos posee, y en él se aprecian interesantes innovaciones arquitectónicas como la búsqueda de la verticalidad y la evolución en el arco de herradura. 





Los capiteles se convierten en portavoces de la historia sagrada, al representar las grandes escenas de las Escrituras bajo impostas con motivos de follaje, pámpanos, aves y formas geométricas.






Iglesia de Quintanilla de las Viñas, Burgos

Ermita de Santa María de Quintanilla de las Viñas.
Se encuentra en Burgos y constituye uno de los mejores ejemplos de la arquitectura visigoda. Hasta 1927  se usaba como corral para el ganado, pero fue declarada Monumento Nacional en 1929 y restaurada.




Finales del siglo VII y comienzos de VIII.
 Lo que hoy contemplamos no es sino una parte del templo primitivo integrada por la capilla mayor formando un ábside rectangular y el transepto. Faltaría, aunque se adivina su traza por lo ostensible de la cimentación, toda la nave central y las dos naves laterales de menor tamaño, así como sendas cámaras en ambos extremos de la nave de crucero.
 El conjunto respondería al esquema basilical, si bien con los añadidos de la nave transversal podría igualmente tenerse por una disposición en cruz latina.


De lo que fue el plano original, sólo se conserva la zona coloreada de morado.



Constructivamente, la fábrica está formada por grandes piedras cuadrangulares de distinto tamaño (sillarejo), como es propio del estilo visigodo, estilo al que también responde de forma prototípica el arco toral de herradura por el que se abre la capilla mayor al crucero.





El arco de triunfo bajo el que se accede a la capilla desde el crucero presenta sus dovelas decoradas con racimos, zarcillos y otros temas vegetales.

En su decoración escultórica, en los relieves que se encuentran en sus muros, conserva reminiscencias del arte peleocristiano, como el sol y la luna entre escenas bíblicas y figuras de ángeles de piedra



 Por encima de la clave del arco hay un sillar saliente del muro que lleva labrada la figura de Cristo, mientras que existen otras dos piezas similares apeadas de su lugar de origen, actualmente depositadas en el interior de la iglesia.



Los lienzos exteriores de los muros abundan en elementos decorativos formando fajas horizontales de roleos, racimos, zarcillos, figuras de animales y motivos geométricos, todo ello inscrito normalmente en círculos tangentes. 



Esta iglesia destaca por su heterodoxia ante otras iglesias de su época. Las representaciones masculino-femeninas y otros ornamentos y símbolos (el Sol y la Luna, animales diversos), la relacionan con cultos maniqueos o gnósticos -muy arraigados en Hispania-. Estas creencias orientales coexistían junto con el cristianismo trinitarista romano (lo que conocemos hoy en día como catolicismo), judaísmo y post-arrianismo -cristianismo unitarista-, entre los visigodos, pese al edicto de Recaredo de conversion al catolicismo trinitarista romano. La supervivencia de esta ermita podría proporcionar una de las escasísimas pruebas de los conflictos religiosos y civiles que acontecieron en la Hispania goda en el periodo previo a los sucesos del 711, y que pudieron resultar decisivos en él ya que ese unitarismo cristiano era casi indistinguible del islam y los musulmanes consideraban como casi musulmanes a aquellos cristianos unitaristas.







ARTE ASTURIANO


Santa María del Naranco

























San Miguel de Lillo












Santa Cristina de Lena






San Salvador de Valdediós


Pórtico lateral corrido precedente del románico castellano.









ARTE MOZÁRABE




San Miguel de Escalada














Santiago de Peñalba











San Cebrián de Mazote









San Millán de la Cogoya






Santa María de Lebeña






San Baudelio de Berlanga














Recreación de sus pinturas románicas



La miniatura


Hay que destacar la miniatura mozárabe por ser la transmisora de este arte desde época visigoda hasta el románico. Los monasterios mozárabes serán centros muy activos de miniaturistas entre los que destaca el Beato de Liébana y su comentario al Apocalipsis (Biblioteca Morgan de New York). La miniatura mozárabe se caracteriza por su cromatismo intenso y su expresionismo que puebla las ilustraciones con figuras fantásticas, alejadas del naturalismo clásico.
El término miniatura deriva de minium, un óxido de plomo de color rojo que se utilizaba como componente de la tinta fundamental que se comenzó a emplear para la iluminación de los códices manuscritos en letras capitales, márgenes y posteriormente, con la evolución de la ilustración medieval, en representaciones de gran colorido y complejas composiciones

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